
Ante esto, FEBE representa un salto cualitativo sin precedentes tanto en la vocación de servicio a los asociados, como en lo referente al papel proactivo en materia de responsabilidad social.
Este intenso trabajo se materializó en la creación en el año 2000 de la Fundación Alcohol y Sociedad. FAS es una entidad independiente y sin ánimo de lucro que tiene como misión abordar de manera objetiva las cuestiones sociales ligadas al consumo de alcohol, y promover iniciativas contra el consumo abusivo de bebidas alcohólicas.
En 1977, con la desaparición del sistema de asociaciones franquista del Sindicato Vertical, se establece la base legal que permite la aparición de las primeras asociaciones de licoristas.
El 20 de Junio de ese mismo año, se crea la Unió de Licoristes de Catalunya (ULC). Esta asociación se encargaba de defender los intereses de los fabricantes de licores catalanes, tanto en España como en el exterior.
En paralelo a la puesta en funcionamiento de la ULC, se constata la necesidad de contar con una asociación de ámbito nacional y se impulsa la creación de la Federación Española de Fabricantes de Bebidas Espirituosas (FEFBE).
Entonces había en España unas 600 empresas dedicadas a la fabricación de licores, que competían por hacerse un hueco en un mercado regional y muy compartimentado. En este contexto, la producción de bebidas espirituosas a granel era muy importante y, a la vez, difícil de cifrar.
Con la prohibición de los graneles y la publicación de las Reglamentaciones Técnico Sanitarias relativas a las bebidas espirituosas, se inició un proceso de racionalización del sector que se ha ido reforzando con la globalización e internacionalización de la economía española. En este momento, se intensifican a todos los niveles la competencia, la concentración empresarial, la inversión en marcas y la racionalización de estructuras productivas.
En la década de los noventa, ante la imposibilidad estatutaria de que los distribuidores pudiesen ser miembros de la Federación, el 21 de mayo de 1992 se creó en Cataluña, a iniciativa de un grupo de importantes compañías, la Asociación de Distribuidores de Grandes Marcas (ADIGRAM), que agrupaba a distribuidores españoles de bebidas espirituosas. Un año más tarde, se incorporan a ADIGRAM las compañías Seagram y Guinnes UDV.
En los 90 la situación era ya muy distinta a la de veinticinco años atrás. El número de empresas que operaban en el sector se redujo notablemente. La nueva situación lleva a la profundización del diálogo entre las compañías del sector con las autoridades. Además, se hace necesaria una mayor presencia de los intereses españoles en el ámbito de la Unión Europea.
Entre 1992 y 1998, coexisten ambas asociaciones -FEFBE y ADIGRAM-, hasta que en noviembre de 1998 se acuerda la refundación de ambas entidades en una sola bajo el nombre de FEBE.
FEBE lleva ya más de diez años prestando servicios y aportando representatividad a sus asociados. Durante estos años, FEBE ha intensificado sus contactos con las instituciones, al tiempo que ha desarrollado una potente política de Responsabilidad Social Corporativa que le ha posicionado como uno de los principales inversores en España en esta materia.